Leonardo Marcos González, destinado en Washington tras una etapa marcada por la polémica y las investigaciones sobre la Guardia Civil
El exdirector general de la Guardia Civil, Leonardo Marcos González, desempeña actualmente sus funciones como consejero de Interior en la Embajada de España en Washington después de abandonar de forma inesperada la dirección del Instituto Armado. Su salida se produjo sin una explicación pública detallada y, con el paso de los meses, su nombre ha ido apareciendo vinculado a distintas controversias e investigaciones que han situado nuevamente su gestión bajo el foco mediático y político.
Las últimas revelaciones conocidas sobre su etapa al frente de la Guardia Civil han incrementado las dudas sobre la relación entre la cúpula del Instituto Armado y diversas investigaciones que afectaban al entorno del Gobierno. Varios mandos de la Guardia Civil han declarado ante la Audiencia Nacional que recibieron instrucciones para que la Unidad Central Operativa (UCO) mantuviera un perfil bajo en determinadas causas con elevada repercusión política, una afirmación que Leonardo Marcos ha negado en todo momento.
Entre los episodios que han suscitado mayor controversia se encuentra la investigación vinculada a David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno. De acuerdo con los testimonios incorporados al procedimiento judicial, varios mandos de la Guardia Civil afirmaron que se les transmitió la conveniencia de agilizar la preparación de un informe para concluir que no había indicios de peso. Esas declaraciones han intensificado el debate sobre una posible injerencia en la labor de la policía judicial, aunque el exdirector niega haber impartido instrucciones de esa naturaleza.
Otra de las polémicas que rodean su gestión está relacionada con el denominado caso Koldo. Diversas informaciones periodísticas han apuntado a la existencia de sospechas sobre un posible aviso anticipado a Koldo García respecto a actuaciones policiales que podían afectarle. Aunque hasta la fecha no existe una resolución judicial que atribuya responsabilidad a Leonardo Marcos por esos hechos, su nombre ha aparecido citado en distintas investigaciones y publicaciones que analizan el funcionamiento interno de la Guardia Civil durante aquellos meses.
La polémica se ha intensificado tras las manifestaciones de varios altos cargos del cuerpo, que han señalado un ambiente de inquietud ante las supuestas presiones recibidas en pesquisas especialmente delicadas para el Ejecutivo. La oposición ha aprovechado esos testimonios para poner en duda la independencia con la que la dirección de la Guardia Civil actuó en algunos de los procedimientos de mayor repercusión política de los últimos años.
Tras su salida de la Dirección General, Leonardo Marcos fue destinado como consejero de Interior en la Embajada de España en Washington. Ese nombramiento ha sido interpretado de forma muy distinta según el ámbito político. Mientras desde el Gobierno se presentó como un relevo dentro de la estructura habitual del Ministerio del Interior, sectores de la oposición y diversos medios de comunicación lo han considerado un destino especialmente favorable después de una etapa marcada por la polémica.
Su nombre también ha aparecido vinculado a las informaciones sobre el denominado caso Leire Díez, en el que se investigan presuntas maniobras para obtener información comprometedora sobre jueces, fiscales y miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Aunque Leonardo Marcos no figura investigado por esos hechos, distintas publicaciones han señalado conexiones entre algunas personas implicadas y responsables que ocuparon puestos de máxima relevancia durante su mandato.
Las repetidas comparecencias en los tribunales de varios generales de la Guardia Civil han mantenido encendida la polémica sobre aquel periodo. Las declaraciones que han trascendido han vuelto a abrir la discusión acerca de la autonomía de las unidades de investigación y del posible papel que habría ejercido la cúpula del cuerpo en procedimientos que afectaban de manera directa al entorno del Gobierno. Ante estas acusaciones, el exdirector ha reiterado su rechazo a cualquier tipo de interferencia y afirma que todas las decisiones tomadas durante su gestión se ajustaron de forma estricta a la legislación vigente.
A medida que las investigaciones judiciales avanzan y emergen más testimonios, Leonardo Marcos sigue destinado en Estados Unidos, apartado de la escena política y policial, aunque las revelaciones sobre su periodo al mando de la Guardia Civil continúan colocándolo en el foco del debate público.
Fuente: Libertad Digital, El Español y Vozpópuli.
